Paraguay reunió a las Américas y socios internacionales para debatir el futuro de la agricultura orgánica
Durante dos jornadas, el Congreso Internacional y Expo de Agricultura Orgánica articuló autoridades públicas, productores, investigadores, empresas y organismos internacionales alrededor de los desafíos de regulación, mercados, innovación, integridad y sostenibilidad del sector.
Los días 2 y 3 de septiembre, Paraguay se convirtió en punto de encuentro del sector orgánico regional con la realización del Congreso Internacional y Expo de Agricultura Orgánica, en el marco de la XVII Asamblea Ordinaria Anual de la Comisión Interamericana de Agricultura Orgánica (CIAO).
El encuentro combinó una agenda internacional con la presentación de experiencias paraguayas y regionales, espacios de intercambio técnico y una exposición orientada a acercar instituciones, empresas, productores, organizaciones y actores vinculados con las cadenas de valor orgánicas.
El programa fue organizado alrededor de una pregunta de fondo: ¿cómo puede la agricultura orgánica responder a un escenario internacional caracterizado simultáneamente por nuevas exigencias regulatorias, necesidad de mayor integridad, transformación tecnológica, cambio climático y nuevas oportunidades de mercado.
Durante la primera jornada, especialistas y representantes de las Américas y Europa abordaron la situación global del sector, la evolución de las políticas y mercados, el fortalecimiento de la aplicación del National Organic Program (NOP) de Estados Unidos, la adaptación a la nueva regulación europea y las oportunidades que ofrece la bioeconomía a los productores orgánicos.
Participaron, entre otros, representantes de la CIAO; Ecovalia de España; el Agricultural Marketing Service del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA); la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación de España en Costa Rica; y la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Unión Europea (DG-AGRI).
La agenda dedicó además un espacio central a Paraguay y su oportunidad de desarrollo orgánico, articulando producción, conservación de los recursos naturales, industria, mercados y generación de valor agregado. Instituciones públicas, organizaciones de productores, universidades y representantes empresariales analizaron las condiciones necesarias para ampliar la producción, fortalecer las cadenas y generar oportunidades para la agricultura familiar.
La innovación y el conocimiento ocuparon asimismo un lugar destacado. Investigadores paraguayos presentaron trabajos sobre abonos orgánicos, bioprotección, microorganismos nativos, control biológico y respuestas de las plantas frente al estrés, mientras que la experiencia brasileña permitió profundizar en el papel de los Sistemas Participativos de Garantía para fortalecer los mercados locales y la confianza del consumidor.
El segundo día puso el foco en experiencias capaces de transformar los sistemas orgánicos: comercio justo, agricultura familiar de base ecológica, cooperación internacional, fiscalización oficial, investigación aplicada y agricultura regenerativa.
Representantes de Brasil, Chile, Perú, Costa Rica, España y Argentina, junto con instituciones y organizaciones paraguayas, aportaron diferentes miradas sobre certificación, sistemas de control, cadenas de valor, acceso a mercados e innovación. Entre ellas se destacó la participación del CATIE, que presentó experiencias de investigación y buenas prácticas sostenibles en agricultura orgánica y regenerativa en América Latina y el Caribe.
El Congreso también abrió la discusión sobre la armonización regulatoria de los bioinsumos, la integridad de los sistemas orgánicos y las experiencias exitosas de empresas y organizaciones paraguayas que han logrado posicionar productos en los mercados internacionales. El productor, su conocimiento y su capacidad de innovación fueron planteados como componentes fundamentales de cualquier estrategia futura para el sector.
Más allá de las conferencias, la Expo y los espacios de vinculación permitieron que el conocimiento técnico dialogara con productos, empresas, cooperativas y experiencias concretas, generando oportunidades de relacionamiento institucional y comercial.
El encuentro culminó con el panel “Del compromiso a la acción: construyendo la hoja de ruta de la agricultura orgánica para las Américas”, que reunió a representantes de la CIAO, IICA Paraguay, SENAVE, MAG y la Cooperativa Manduvirá.
La principal conclusión fue clara: el futuro de la agricultura orgánica no depende de una única herramienta. Requiere integrar políticas públicas, investigación, productores, sistemas confiables de garantía, innovación, cooperación internacional y mercados capaces de reconocer el valor diferencial de la producción orgánica.
Paraguay ofreció, durante dos jornadas, un espacio para comenzar a construir esa agenda de manera colectiva.