Las exportaciones de productos orgánicos argentinos marcaron en 2025 un crecimiento récord del 31% interanual, alcanzando un total de 167.600 toneladas certificadas bajo la normativa “Orgánico Argentina”. 

El dato, difundido por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) en base a registros del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Dirección Nacional de Alimentos y Desarrollo Regional (DNAyDR), confirma la recuperación del sector tras años de retroceso y lo reposiciona en los mercados internacionales.

El desempeño no solo refleja una mejora en los volúmenes exportados, sino también una consolidación del perfil externo de la producción orgánica nacional.

Actualmente, el 98% de lo que se produce en este segmento tiene como destino los mercados internacionales, lo que da cuenta de una fuerte orientación exportadora y de la inserción lograda en circuitos comerciales exigentes.

Sin embargo, uno de los aspectos más destacados del año fue la diversificación de mercados. Los envíos hacia destinos emergentes mostraron una expansión significativa, con volúmenes que en muchos casos se duplicaron. Países como Canadá, Chile, Brasil, Ecuador y Corea del Sur comenzaron a ganar protagonismo dentro del mapa exportador, abriendo nuevas oportunidades comerciales para el sector.

Este crecimiento no solo revierte la tendencia negativa que había caracterizado a los últimos años, sino que también sienta las bases para una etapa de mayor competitividad.

La combinación de demanda internacional sostenida, certificaciones de calidad y una oferta diversificada posiciona a la Argentina como un proveedor confiable dentro del segmento orgánico global. Este segmento tiene como destino los mercados internacionales, lo que da cuenta de una fuerte orientación exportadora y de la inserción lograda en circuitos comerciales exigentes.

Al mismo tiempo, el desarrollo del sector plantea desafíos vinculados a la necesidad de seguir ampliando la base productiva, mejorar la trazabilidad y fortalecer los procesos de industrialización.

En ese sentido, la incorporación de valor agregado aparece como una estrategia clave para sostener el crecimiento y generar mayores ingresos.

En un contexto internacional donde los consumidores priorizan cada vez más los alimentos saludables, sostenibles y diferenciados, el crecimiento de las exportaciones orgánicas argentinas refleja una oportunidad concreta.

Con un mercado en expansión y nuevas plazas comerciales en desarrollo, el sector se encamina a consolidar un rol estratégico dentro del sistema agroalimentario nacional.